Efectivamente comprar aceite de oliva caducado es complicado. Es un producto que no caduca, no está en la lista de alimentos “perecederos” que regula el reglamento Europeo. Por lo que en la etiqueta debemos buscar en cambio la “fecha de consumo preferente“. Pero hecha la ley hecha la trampa! Porque aunque no caduque ni corramos ningún riesgo para nuestra salud, no es lo mismo consumir un aceite de oliva extraído hace un par de meses de uno prensado hace 2-3 años. Ambos pueden llevar exactamente la misma etiqueta y fecha de “Consumo preferente”.

Comprar aceite de oliva caducado

El aceite de oliva es un producto “vivo”, compuesto de materia orgánica. Se degrada de manera natural en el momento en que la aceituna se separa del olivo. Ello conlleva a la pérdida natural de sus aromas y sabores, que notaremos a nivel sensorial. Lo llamamos “aplanamiento” del aceite (simplemente no sabe a nada). Incluso enranciamiento, cuando ya empieza a saber mal, al haberse iniciado procesos de oxidación y fermentación. Pero también sus preciados polifenoles, o antioxidantes naturales, desaparecen.

Si se conserva bien puede mantenerse casi íntegro 2 años. Simplemente debemos observar que esté herméticamente cerrada su botella para que no penetre oxígeno y se oxide. A ser posible de vidrio opaco, mantenerlo alejado de la luz, y a una temperatura ambiente constante. Algunos “sibaritas” incluso lo congelan para mantenerlo “Fresco” o “en rama” todo el año. Nos referimos a ese aceite turbio, sin filtrar, que solo se consigue en Cooperativas o Tiendas online como AceitedelCampo.

Fraude de ley en el etiquetado

La ley deja a criterio propio del envasador fijar la “fecha de consumo preferente”. Por lo que una vez lleva a la gran superficie, no hay manera de distinguir un aceite de “temporada” de uno de temporadas pasadas. Insistimos cada vez más que para comprar aceite de oliva virgen extra auténtico la etiqueta debe indicar, no solo la “fecha de envasado”, pero sobretodo, la fecha de la cosecha. Y si tenemos la suerte que lo indique, sólo comprar aceite de la última cosecha.

Hay que saber que el aceite es conservado indefinidamente en grandes depósitos. Sea porque la campaña ha sido muy abundante y hay excedentes, o porque se esté especulando sobre su precio, reteniendo su salida. En ambos casos el aceite “sufre” el paso natural del tiempo, por muy bien conservado que esté.

La situación agrícola mundial obliga a tomar medidas

Y es que la cosecha de aceitunas 2014-2015 ha sido horrorosa, debido a la climatología y las plagas. Recordemos que hace un par de siglos los ingleses no tomaban tanto té, tomaban café, pero el hongo “roya” acabó con las cosechas y no les quedó más remedio. Algo similar sucedió con los viñedos de todos el mundo en el siglo XIX, el pulgón “Filoxera” los destruyó.

Lo mismo pasó este año en Italia con la bacteria “Xylella Fastidiosa“. Arrasó con 30.000 hectáreas de olivares conduciendo al país a la peor cosecha que se recuerda. Sin olvidar también el “greening” de los cítricos en Florida, Brasil y Sudáfrica, que en este año, en estos dos últimos países, ha arrasado con una superficie de árboles equivalente a la superficie agrícola de toda la comunidad Valenciana! el “caracol manzana” que ataca el arroz del Delta del Ebro o la “roya amarilla” que se come el cereal de Castilla-León…son sólo algunos ejemplos.

El origen de estas calamidades debemos buscarla a la vez en el cambio climático y el aumento de los intercambios internacionales. El primero permite la mejor supervivencia y adaptación de los organismos en muchos más lugares, y el segundo se encarga de que “viajen gratis”.