Freír con aceite virgen extraFreír con aceite virgen extra? Científicos de la Universidad de Granada han llegado a esta inesperada conclusión. Su investigación ha demostrado que las patatas fritas son más saludables que las cocidas. Pero con una condición, que se frían con aceite de oliva.

Los científicos afirman que la fritura moderada de los vegetales en aceite de oliva permite conservar sus componentes saludables, polifenoles y anti-oxidantes, que previenen la aparición de diferentes tipos de cáncer. Para llegar a esta conclusión frieron y cocieron patatas, berenjenas y otros vegetales. Después los analizaron en el laboratorio para contabilizar la cantidad de sustancias saludables que contenían. Se constató que durante la cocción los vegetales perdían dichos componentes. Estos quedaban en el agua o el caldo de cocción. En cambio, los fritos con aceite de oliva los conservaban. En el experimento utilizaron únicamente aceite de oliva.

Freír con aceite virgen extra enriquece los alimentos

Además, en estudios similares anteriores, científicos demostraron que al freír con aceite de oliva el aceite traspasa a los alimentos sus polifenoles y anti-oxidantes. Por lo que el beneficio de freír con aceite de oliva es doble. No so lo no se pierden sustancias saludables sino que se enriquecen! Por ello conviene freír con aceite de oliva virgen extra ya que este es el que contiene mayor concentración de estas micro-sustancias. Por último, se demostró también, que al freír con aceite de oliva, los alimentos se cubren con una ligera capa de aceite que a su vez impide que penetre excesivo aceite en el alimento. Esto no sucede con otras grasas vegetales como el aceite de girasol. Por lo que además, freír con aceite de oliva engorda menos que freír con otros aceites.

Desde AceitedelCampo aconsejamos utilizar únicamente aceite de oliva virgen extra. Y asegurarse además que la etiqueta incluye datos como la fecha de envasado y el origen. No es lo mismo un aceite de oliva de la pasada campaña que un aceite recién exprimido. Por muy bien que se conserve, al ser un alimento “vivo”, es perecedero y envejece, perdiendo inevitablemente parte de sus componentes saludables.