Aceite de oliva contra el cáncer? Desgraciadamente las cifras no mienten, y dicen claramente que un tercio de la población sufrirá algún tipo de cáncer entre los 40 y 65 años. A pesar de eso existen científicos que piensan que más de un 70% de los cánceres pueden prevenirse e incluso curarse. En particular las cifras son alarmante en Asturias, donde la incidencia del cáncer actualmente es ya del 28%. Aunque debemos reconocer que actualmente es un mito. No la estamos aplicando, ni siquiera en los países mediterráneos. Consumimos más de 600.000 kilos de alimentos clasificados como bollería industrial. Ingerimos lo equivalente a 30 cucharaditas de azúcar diariamente cuando el top es cinco. Nos atiborramos de carnes procesadas y precocinadas. Comemos gran cantidad de cereales, que además contienen azúcares que causan adicción. No es por casualidad que al azúcar ya se le denomina el nuevo tabaco del siglo 21.

Aceite de oliva contra el cáncer

comprar aceite epicure knoliveAl final del día generamos inflamaciones intestinales que derivan en cáncer. Debemos también evitar los alimentos refinados, dextrosas y sacarosas. También debemos vigilar el modo de cocción, evitando las frituras a muy altas temperaturas y/o reutilizando aceites. Por supuesto las frituras deben hacerse con aceite de oliva virgen extra, ya que es el que se mantiene estable a más altas temperaturas, evitando los aceites de palma o coco, perjudiciales para la salud, ya que son grasas que a altas temperaturas degeneran en sustancias tóxicas. No olvidemos también que el 23% de la población sufre actualmente de sobrepeso, antesala de otras muchas enfermedades, cardiovasculares, diabetes, cáncer, colesterol…

El mejor anti-inflamatorio natural es el AOVE

Y si es AOVE mucho mejor! ya que el aceite de oliva virgen extra contiene mayor cantidad de polifenoles y Vitamina E, que actúan como anti-oxidantes naturales. En particular una molécula que está sorprendiendo al mundo médico y científico, el Oleocanthal. Esta molécula ya ha demostrado en el laboratorio su capacidad de matar literalmente células cancerígenas. Además deja las sanas intactas (en realidad las deja “dormidas” durante unas horas). Utilizar aceite de oliva contra el cáncer parece ya una realidad.

Como y cuando tomar aceite de oliva?

A cualquier hora! aunque parezca sorprendente numerosos estudios han demostrado que el aceite de oliva no engorda. Según el Coordinador del estudio Predimed, Dr. Ramón Estruch, a pesar de sus 900kcal por 100 gramos, los participantes en dicho estudio, no sólo no engordaron, sino que perdieron peso y su perímetro abdominal disminuyó. Esto se debería en parte al efecto saciante del aceite de oliva que evita tomar más de la cuenta. Por otra parte, recordemos que los aceites de oliva, vírgenes y vírgenes extra, se componen en un 80% de ácido oleico, una grasa mono-insaturada imprescindible para nuestro organismo. Le sigue el ácido linoléico, una grasa poli-insaturada del grupo Omega-6, que aporta también numerosas ventajas para nuestra salud, y en muy pequeña proporción, ácido palmítico, que encontramos también en grasas animales y vegetales saturadas como el aceite de palma, no aconsejable para la salud.

Por ello, se considera actualmente al aceite de oliva como la grasa vegetal más saludable que podamos ingerir. Se recomienda un vasito diario de unos 40ml. A repartir como queramos, desayuno, comida y cena. Para curar cáncer con AOVE aconsejamos tomar una cucharadita de aceite de oliva en ayunas, ya que tiene un efecto “engrasante” y “regenerador” matinal, muy saludable. Además, si se trata de un AOVE de calidad, está buenísimo!

Aceite, ajo y cebolla contra el cáncer

Para reducir el riesgo de sufrir un cáncer de próstata agresivo, los hombres deberían alimentarse basándose en la Dieta Mediterránea, rica en pescado, fruta, legumbres, aceite de oliva y pobre en azúcares. Este tipo de diera se ha mostrado eficaz en la reducción del riesgo de desarrollar tumores agresivos de próstata, según un estudio publicado en la revista médica Journal of Urology. Los investigadores del Instituto de Salud Carlos III siguieron 733 pacientes afectados por un cáncer de próstata y 1.229 hombres que gozaban de buena salud. Los resultados del estudio demostraron que la Dieta Mediterránea era el método alimenticio más eficaz para luchar contra este tipo de cánceres. Incluso la dieta occidental “ligera” (productos lácteos con poca grasa, legumbres, frutas y verduras) no mostraron tantos beneficios.

También se ha demostrado que los mayores que siguen la Dieta Mediterránea rara vez sufren de osteoporosis (un 40% menos), contrariamente a aquellos que siguen otro tipo de alimentación, según un estudio dirigido por Kate Walters, de la Universidad de Londres. No es de extrañar de que los científicos estudian con curiosidad las razones de los records de longevidad que se constatan en la cuenca Mediterránea. De hecho han demostrado que el consumo de grandes cantidades de frutas, legumbres y aceite de oliva reduce el riesgo de padecer cáncer de útero y cáncer de mama en las mujeres, así como la probabilidad de sufrir un infarto o padecer obesidad. Del mismo modo, investigadores franceses estudiaron las propiedades saludables del ajo y las cebollas, consumidas antaño por nuestros antepasados Neandertales. También los consumían Egipcios y Babilonios, para tratar enfermedades como el asma, la lepra o la bronquitis. Sus propiedades son de pues conocidas y apreciadas desde hace miles de años, y se cree que puede tener un efecto profiláctico contra el cáncer.

Son ricos en calcio, necesario para el funcionamiento de nuestros riñones, músculos y huesos. Ricos también en fósforo y magnesio, que nos garantizan el buen funcionamiento hormonal. Y contienen vitamina E, muy útil para el desarrollo de las células sanguíneas. Ajos y cebollas ayudan también al buen funcionamientos cardiovascular ya que vuelcan en el torrente sanguíneo anticoagulantes y eliminan el agua innecesaria del organismo (diuréticos) mejorando la presión arterial. Investigadores chinos demostraron que consumiendo entre 2 y 5 dientes de ajos al día los niveles de colesterol “malo” LDL caen hasta el 6%. Combaten también los radicales libres, responsables del envejecimiento celular, contienen beta-carótenos y vitamina C para luchas contra las infecciones y resfriados, como ya recomendaba en su tiempo el gran Pasteur. Por último se han demostrado los beneficios del ajo y la cebolla en la reducción de los dolores provocados por la artrosis, y sobretodo la reducción de la capacidad multiplicadora de ciertos cánceres (intestinos, en un 30%, y estómago en un 50%).