Reciclar correctamente el aceite de oliva usado es vital para proteger el medio ambiente. Tras cocinar, deja que el aceite se enfríe completamente antes de filtrarlo para eliminar restos de comida. Almacénalo en envases de plástico limpios y, una vez llenos, llévalos al punto limpio o contenedor de aceite más cercano. Nunca lo viertas por el fregadero, ya que obstruye tuberías y contamina gravemente nuestras fuentes de agua y ecosistemas.