Portugal es un productor de referencia con una personalidad única, centrada en variedades autóctonas como Galega, Cobrançosa y Cordovil. El país destaca por sus aceites equilibrados, que combinan notas de hierba fresca y tomate con un final suave y almendrado. Sus seis Denominaciones de Origen Protegidas garantizan una calidad excepcional, fruto de una tradición milenaria que hoy se apoya en modernas plantaciones en regiones como el Alentejo para liderar el mercado internacional.