comprar aceite para freír El aceite de oliva es un elemento fundamental en la Dieta Mediterránea. Pero no solamente se puede utilizar en crudo en ensaladas, sino que también es muy aconsejable utilizarlo en fritos y guisos. El aceite de oliva es el que aguanta sin problemas hasta 180º de temperatura. La clave para la resistencia al calor del aceite de oliva son sus ácidos grasos. Cuanto más alta sea la presencia de ácidos grasos saturados o monoinsaturados, más alto será su “punto de humo”. Este determina la temperatura a partir de la cual el aceite empieza a humear y a descomponerse. A partir de dicho punto el aceite no debe utilizarse. El aceite de oliva se compone entre un 15% y un 20% de ácidos grasos saturados y de un 75% monoinsaturados. Debido a esta composición el aceite de oliva se mantiene estable a las temperaturas mencionadas. Por ello aconsejamos siempre comprar aceite de oliva para sus guisos y fritos.

 

España se quedará sin naranja, vino y aceite de oliva!

Un estudio muestra que el cambio climático, en sólo 35 años, tendrá terribles consecuencias económicas para la Península Ibérica. Jonathan Gómez Cantero, miembro del “Consejo para el cambio Climático” lo explicaba en su informe. El informe, encargado por el partido político ecologista “Equo” pronostica una subida en España de las temperaturas de entre 4 a 5 grados para el 2050. Para los cultivos de cítricos, vides, olivas y otros se esperan efectos devastadores. Consecuencias importantes para la economía, como mínimo en la mitad sur de la Península.

España se desertifica: comprar aceite de oliva será complicado…

En gran parte ya afectada por la desertificación, sobretodo en el sur, tendrá un clima desértico parecido al de Marruecos. Este cambio climático afectaría a las vides desde zonas del Guadiana hasta La Rioja y Navarra. Del mismo modo afectaría a los cultivos frutales de Valencia, dependientes en un 60%. Algo parecido sucedería con las olivas. En particular en Andalucía son dependientes del mismo modo que Valencia con las frutas y hortalizas. Por ejemplo en Jaén, el 63% de su superficie está cubierta de olivos, y en España en total uno 2,2 millones de Ha. Ésto nos convierten en el primer productor mundial de aceite de oliva, y que podría desaparecer en pocas décadas. En resumen, estos cultivos solo sería posibles en zonas próximas al Pirineo.

Escasez de agua y altas temperaturas

No solo es un problema ligado a las sequías y la escasez de agua. También a las condiciones climáticas extremas que aparecerían debido al cambio climático, que haga poco rentable el cultivo en esas zonas. En el estudio se muestra como las precipitaciones en España, Grecia, Italia y Portugal han descendido de media entre 25-50 mm desde 1950. Por ejemplo las inundaciones, más frecuentes en los últimos años, son también perjudiciales. Éstas, aunque parezca paradójico, conllevan desertificación a su paso, debido a la erosión que causan.

España está afectada particularmente por el cambio climático. Su temperatura media,desde los tiempos de la revolución industrial, ha crecido de media en 1,2 grados, y crece actualmente unos 0,5 grados por década, lo que, según el estudie, acabará afectando también al Turismo, uno de los principales pilares de la economía española. Por ejemplo, en Madrid o Sevilla, se superan ya prácticamente cada veranos los 40 grados. Por lo tanto, aun cuando se consiguiera el objetivo global marcado de que las temperaturas no superando los 2 grados de crecimiento, en España sería 4 o 5 grados, acompañados de fases extremas. Este fenómeno sería extensible al Sur de Europa que pasaría a tener un clima parecido al actual del norte de África, y a su vez, el centro-norte de Europa pasaría a tener un clima “Mediterráneo”.

A partir de los 2 grados no se sabe que pasará

Esa es la línea roja que según los expertos no debemos cruzar. Podemos predecir las consecuencias en la economía de los países hasta los 2 grados de crecimiento de las temperaturas, pero más allá los modelos son “inestables”, entramos en “territorio desconocido” aunque se intuye “peligroso”, y al final del año, en la cumbre en París sobre el cambio climático, se debería tomar medidas para no superar esta línea roja. Esperemos que todo esto no ocurra y podamos comprar aceite para freír por muchos siglos más!