Té verde, repollo, aceite de oliva, chocolate y cúrcuma. El cáncer es el azote de nuestro tiempo. Hasta el momento, los científicos no han encontrado una cura que cure completamente esta enfermedad, pero existen métodos naturales muy efectivos que ayudan a combatirlo. Esta es la dieta del médico David Servan-Schreiber, que ha estado luchando contra los tumores cerebrales durante 20 años. David Servan-Schreiber (1961-2011), MD, profesor clínico de psiquiatría en la Universidad de Pittsburgh, co-fundador del Centro de Medicina Integral, partidarios de un estilo de vida saludable, y luchando durante más de 20 años con cáncer. Servan-Schreiber publicó uno de los libros más conocidos “contra el cáncer” sobre la prevención del cáncer (2007), que se convirtió en un éxito de ventas internacional y ha sido traducido a muchos idiomas. En 1992, el profesor contrajo un tumor cerebral. Después de recibir el terrible diagnóstico, se dedicó de manera incansable a investigar sobre la prevención y el tratamiento del cáncer.

Los mejores productos contra el cáncer

Té verde

Las sorprendentes propiedades curativas del té verde son indudables. El té verde es rico en catecolaminas, sustancias biológicamente activas que evitan que las células cancerosas formen nuevos vasos sanguíneos. La investigación científica ha demostrado los efectos del té verde en la leucemia, el cáncer de mama, la próstata, el riñón y boca. Además, el té es un potente hepatoprotector que desintoxica el cuerpo: elimina toxinas que promueven la formación de células cancerosas. Servan-Shreiber recomendó beber al menos tres tazas de té verde por día. Desafortunadamente, después de dos horas, las propiedades del té verde como medicina se pierden. Contiene mucha cafeína, así que no la tomes por la noche.

Aceite de oliva

comprar aceite de oliva contra el cancerTodo el mundo conoce los beneficios de la dieta mediterránea para la salud. Se basa en el uso de aceite de oliva virgen extra. Contiene lignanos y secoeridoides, antioxidantes que ralentizan el crecimiento de las células cancerosas. Estas sustancias biológicamente activas son liposolubles y penetran bien en el tejido adiposo, lo que las hace eficaces contra el cáncer de mama, colon y útero. Una cucharada de aceite de oliva virgen extra al día es suficiente para prevenir el cáncer. Se puede beber o agregar a las ensaladas. Se puede asar en aceite de oliva ya que, a diferencia de otros aceites vegetales, no se degrada cuando se calienta.

Cúrcuma

La cúrcuma se menciona en textos médicos antiguos de la India, Medio Oriente, el Tíbet y China durante miles de años. La cúrcuma es una especia increíble! La cúrcuma es la especia favorita de los indios utilizados para hacer salsa de curry. La especia contiene el ingrediente activo BioCurcumin, que tiene propiedades antiinflamatorias. Se ha demostrado que la curcumina inhibe el desarrollo de cáncer de hígado, estómago, colon, mama, ovario y leucemia. Por ejemplo, en comparación con los europeos de los indios, la incidencia de cáncer colorrectal, cáncer de pulmón y próstata es diez veces menor. Receta: mezcle una pizca de cúrcuma y pimienta negra en una cucharada de aceite de oliva y rellene esta ensalada.

Bayas

Las bayas azules, los arándanos y las moras contienen sustancias biológicamente activas: antocianidinas, que causan la apoptosis de las células cancerígenas (autodestrucción). Las frambuesas y fresas contienen supermolécula – ácido elágico, que previenen la formación de toxinas cancerígenas que dañan el ADN de las células.

La fruta de hueso (ciruelas, albaricoques, melocotones, nectarinas, cerezas, cerezas dulces) también tiene propiedades anticancerígenas y debe incluirse en nuestra dieta. Servan-Schreiber recomienda el salvado de avena de cereales de desayuno para preparar semillas de lino con la adición de bayas. Las verduras crucíferas (coles de Bruselas, col china, coliflor, brócoli, repollo) han demostrado ser eficaces en la lucha contra el cáncer. Estas verduras contienen sulforafano e indol-3-carbinol, antioxidantes potentes que inhiben el crecimiento de las células cancerosas. Especialmente efectivo en cáncer de mama y próstata. Es importante recordar que cuando se cocina repollo puede perder sus propiedades útiles, por lo que es preferible comerlo crudo. Los tomates contiene licopeno, que es un poderoso antioxidante y reduce la formación de células cancerosas en el cuerpo.

Otros productos anticancerígenos

  1. Brócoli y coles de Bruselas: contienen antioxidantes, en particular Isotiocianato, que bloquea las mutaciones celulares. Las coles de Bruselas, como profiláctico, se mostraron especialmente eficaces en el cáncer de mama.
  2. Ajo: elemento muy potente contra el cáncer de pulmón y de piel. Contiene moléculas capaces de destruir las células cancerígenas en sus primeros estadios. Eleva la inmunidad, y ayuda a eliminar toxinas del organismo.
  3. Remolachas y verduras: una ayuda irremplazables frente a algunos tipos de tumores. Sus fibras vegetales ayudan a mantener limpio el intestino. Se recomienda tomarlas con queso, hervidas y al horno.
  4. Tomates: contienen en altas concentraciones Licopina, que evita la aparición de tumores malignos.
  5. Uvas: Resveratrol es uno de los componentes de las uvas, considerado como uno de los antioxidantes más potentes, que refuerza nuestro sistema inmunitario, con capacidad para reconocer elementos extraños en nuestro organismo y evitar divisiones celulares malignas.
  6. Zanahorias: principal fuente de Beta-carótenos y potentes antioxidantes, que destruyen formaciones malignas. Nos protege en particular de los cánceres de laringe, estómago y vejiga. A consumir preferentemente crudas.
  7. Cítricos: los Monoterpenoides que contienen los cítricos expulsan del organismo divisiones celulares malignas y oncogenes peligrosos. El Lipomeno que contienen las naranjas y limones refuerza nuestro sistema inmunitario.
  8. Frijoles y legumbres: contiene fibra saludable y fitoestrógenos que ayudan a estabilizar el nivel hormonal en la mujer (los niveles inadecuados de estas hormonas pueden provocar cáncer). Se recomiendan consumir frijoles, judías o guisantes 3 veces por semana.
  9. Semillas de lino: la Lignina es uno de sus principales componentes, bloquea la mutación celular, y mejora la inmunidad general del organismo.

Para evitar la formación de tumores malignos, no basta con comer sano productos anticancerígenos, también debemos matenernos activos, evitar el estrés y fomentar actitudes positivas.