Para evaluar daños de la bacteria mortal del olivo Europa reacciona y envía a Italia al Comisario. Vytenis Andriukaitis, comisario europeo de Salud y Seguridad Alimentaria, para evaluar los daños causados por la Xylella fastidiosa, visitará Italia próximamente. La Xylella fastidiosa, una bacteria que ha matado a miles de olivos en Apulia (sureste del país). Según la AESA (Agencia Europea de Salud Alimentaria). Si no se toman medidas, esta bacteria podría extenderse por el sur de Europa.

 

La solución pasa por la tala

El comisario anunció que “según las estimaciones de los expertos afecta al 10% de los olivos de la zona”. La solución, para evitar la propagación de la plaga, pasa por la tala de los cientos de miles de árboles afectados. En cuestión serían cerca de 11 millones de olivos en la zona afectada. La tala afectaría al 10%, cerca de 800.000 árboles, según estimaciones. Hay que permanecer “extremadamente vigilante”, reiteró el comisario, ante el riesgo para la agricultura europea que conlleva esa enfermedad.

En Italia piden prudencia antes de actuar: podría haber otro hongo distinto!

En una carta dirigida al comisario, la organización italiana Peacelink, criticó el “gran error” que la Comisión Europea cometería al aplicar, en el caso de los olivos de Apulia, el protocolo de la erradicación. Solución que “no toma en consideración el examen de la situación sobre el terreno”. La muerte de los olivos en Italia, según estudios de la universidad de Foggia, podría deberse a un hongo detectado en distintas especies vegetales en la zona.

Consecuencias del ataque de la Xylella fastidiosa

Ataca principalmente olivos, que muestran ramas desecadas, hojas abrasadas y síntomas de rápido deterioro. En los casos más graves conlleva la muerte del árbol. Por detrás de España, Italia es el segundo productor comunitario de aceite.

I Conferencia Internacional sobre la Xylella fastidiosa: amenaza del olivar mediterráneo

La AEMO (Asociación Española de Municipios del Olivo), el ceiA3 (Campus de Excelencia Internación Agroalimentario) y ASAJA-Córdoba han celebrado (18/02/2015) la I Conferencia Internacional sobre la Xylella fastidiosa, amenaza del olivar de toda la Cuenca Mediterránea. Participaron dos de los expertos italianos que luchan en la actualidad contra este patógeno y algunos de los científicos españoles más versados en la materia.

Bacteria de gran virulencia

Entre las principales conclusiones, la gravedad del problema que supone esta bacteria es que es de gran virulencia. Ha afectado a una zona de 200.000 hectáreas entorno a la ciudad de Lecceha y secado más de 10.000 hectáreas en Puglia. El patógeno llegó a Puglia en 2008, pero hasta 2013 no se dató como tal. Provenientes de Costa Rica, Vía Holanda, podría haber llegado en plantas ornamentales de café, una “vieja conocida en continente americano”.

Modo de actuación de la Xylella fastidiosa sobre el olivo

Tapona los vasos del xilema provocando la necrosis en las hojas, ramas y frutos. De este modo causa finalmente la muerte de todo el árbol. Actuando con más virulencia entre los meses de mayo y noviembre, y una vez establecida, arrasa toda la parcela. Se conocen cuatro subespecies de la bacteria. Éstas se recombinan para crear nuevas subespecies. La que afecta al olivo italiano en concreto, es un recombinación de la subespecie Pauca, presente en Ecuador y Costa Rica. Esta capacidad del patógeno de recombinación supone un problema adicional para la lucha contra su propagación.

La transmisión del patógeno

Los insectos chupadores sería el vector de transmisión para la bacteria, alcanzando al xilema. Los más abundantes son una familia de hemíptero, los cicadélidos. El barrillo del olivo, podría también ser vectores. Incluso las herramientas podrían transmitir la bacteria, aunque no se ha demostrado. Las gramíneas y otras cubiertas vegetales podrían agravar la expansión al suponer refugio para estos insectos.

La influencia del clima

Dado que no resiste las bajas temperaturas. Por ello la Xylella fastidiosa se adapta perfectamente al clima mediterráneo, en particular a las zonas costeras. De llegar a España, afectaría con mayor virulencia a las ciudades más templadas de Andalucía, como Cádiz, Huelva, Almería o el sur de Sevilla y las zonas de Levante, que zonas más interiores como Jaén y Córdoba. Se considera muy probable su aparición en España. Se predice que llegará por material vegetal importado. Ya sea de países americanos o de Italia, y necesariamente de olivos, debido a la gran cantidad de plantas huéspedes que existen.

La prevención, único arma

Más allá de los preventivos, no existen métodos de lucha contra la enfermedad efectivos. Solamente establecer barreras de seguridad, acotar la movilidad de las plantas huéspedes en las zonas afectadas, y luchar eficazmente contra los insectos cicadélidos, minimizando las cubiertas que pudieran cobijar estos insectos. La poda racional también podría frenar la expansión. El patógeno, por otro lado, afectaría con mayor virulencia a los olivos menos cuidados, más débiles, por lo que en la zona afectada los italianos recomiendan eliminación de hierbas, tratamientos insecticidas, podas y otros cuidados culturales.

En resumen, el objetivo final es poder comprar aceite virgen extra a precios razonables, y evitar que la escasez provocada por esta bacteria, dispare los precios.