La Épica Búsqueda de Kilian Jornet: Alimentado con aceite de oliva
Kilian Jornet, el extraordinario ultra-atleta español, completó recientemente su monumental proyecto States of Elevation, una expedición extraordinaria de 31 días que implicó coronar la mayoría de los picos de 14,000 pies (4,267 m) del Oeste americano y conectarlos todos en bicicleta. La expedición acumuló una inmensa distancia total de 5,154 kilómetros a lo largo de aproximadamente 490 horas de tiempo de movimiento. Un elemento central en la capacidad de Jornet para sostener este esfuerzo extremo fue su enfoque único para la alimentación, que incluyó el uso de aceite de oliva.
La travesía comenzó en Colorado, con largos traslados en bicicleta hasta las montañas de California, y concluyó con la cima del Monte Rainier en el estado de Washington. Solo la parte ciclista cubrió aproximadamente 4,200 kilómetros —más que el Tour de Francia masculino— a una velocidad promedio de 22.5 kph a través de carreteras pavimentadas y secciones significativas de caminos de grava.
Alimentando la Máquina: el rol del aceite de oliva
El gasto calórico diario de Jornet durante el proyecto fue inmenso, ascendiendo a unas 9,000 calorías por día. Para satisfacer esta extrema demanda de energía, su estrategia de alimentación se basó en gran medida en comida real en lugar de productos constantes de nutrición deportiva. Cuando se le preguntó sobre sus fotos virales llenando botellas con aceite, Jornet aclaró el papel del aceite de oliva y el aceite de coco.
Explicó que «el aceite de oliva y el aceite de coco tienen mayor densidad calórica.» Su elección de añadir un poco de aceite de oliva o aceite de coco a su agua fue una forma sencilla y pragmática de aumentar su ingesta calórica total de manera eficiente. En lugar de comer un gel cada 20-30 minutos como haría en una carrera, Jornet consumía solo unos cinco geles al día, principalmente en días muy largos o subidas específicas. Esta estrategia de consumir comida real, complementada por las calorías de alta densidad del aceite de oliva, le permitió mantener su inflamación baja y espaciar sus comidas, dándole tiempo a su estómago para recuperarse.
A diferencia de las calorías vacías de azúcares o grasas trans, las del aceite de oliva virgen extra son calorías de alta densidad nutricional. Su aporte energético proviene principalmente del ácido oleico, una grasa monoinsaturada que mejora la salud metabólica y la elasticidad arterial.
Estas calorías actúan como combustible eficiente que favorece la absorción de vitaminas liposolubles (A, D, E y K) y proporciona saciedad prolongada, ayudando al control del peso. Además, su densidad está ligada a polifenoles, que reducen el estrés oxidativo y la inflamación sistémica, protegiendo al corazón de enfermedades crónicas mientras nutren nuestras células.
Un viaje a través de espacios salvajes
Jornet enfatizó que el alma del proyecto residía en la «vida silvestre, diferentes terrenos, mayores altitudes y distancias más largas entre cordilleras.» Habiendo completado la ruta, encontró que la diversidad de paisajes —desde las altas mesetas y desiertos de Colorado hasta el terreno alpino de California y los bosques del Noroeste del Pacífico— era incluso más profunda de lo anticipado.
La escala del Oeste americano se sintió más intensamente durante las etapas de ciclismo, particularmente en el viaje de varios días en bicicleta desde Colorado hasta California. Jornet recorrió alrededor del 50% de la ruta en grava, disfrutando de secciones del Colorado Trail y caminos de tierra entre Durango y Flagstaff. Estuvo acompañado durante aproximadamente la mitad de la ruta por otros atletas como Lael Wilcox, descubriendo que montar con lugareños profundizaba su conexión con los paisajes que le mostraban.
A pesar de ser obstaculizado por el clima inesperado, incluyendo tormentas de lluvia en Colorado y tormentas de nieve y lluvia en California, Jornet completó su inmensa tarea. El proyecto le ofreció una perspectiva única sobre el acceso a la naturaleza en los EE. UU., donde le sorprendió la cantidad de propiedad privada y señales de «Prohibido el Paso» en comparación con el «Derecho a Vagar» de Europa. Subrayó la importancia de mantener públicos los grandes espacios salvajes y vírgenes restantes para que los humanos puedan conectar con la naturaleza.
Finalmente, Jornet concluyó que «realmente le gustó» el aspecto ciclista, especialmente la conducción en grava, y planea incorporar más la bicicleta en futuros viajes largos, habiendo cubierto una distancia equivalente a más de 25 maratones solo en bicicleta, todo mientras era sostenido por el poder simple y calóricamente denso del aceite de oliva.
El agua de oliva: Un nuevo aliado para el rendimiento deportivo
Una investigación pionera liderada por la Universidad Anglia Ruskin (ARU) ha descubierto que las aguas residuales generadas durante la producción de aceite de oliva poseen propiedades que favorecen la actividad física. Este subproducto, tradicionalmente considerado un residuo, es extraordinariamente rico en hidroxitirosol y otros compuestos fenólicos con potentes capacidades antioxidantes.
El estudio clínico, que contó con la participación de deportistas recreativos, reveló que el consumo de este efluente concentrado durante 16 días produce mejoras significativas en el rendimiento aeróbico. Los beneficios se manifestaron especialmente en la economía de carrera y en una reducción del consumo de oxígeno en intensidades submáximas (umbral de lactato 1), lo que permite al atleta ser más eficiente durante el esfuerzo.
Además de los parámetros fisiológicos, los investigadores destacaron una mejora en el esfuerzo percibido y una aceleración en la recuperación aguda tras el ejercicio. Dado que sería poco realista consumir la cantidad de aceitunas necesarias para obtener estos niveles de polifenoles, el uso de este suplemento natural se presenta como una alternativa viable y sostenible para optimizar el entrenamiento.
Este avance no solo abre una nueva vía para la nutrición deportiva, sino que también ofrece una solución ecológica al reutilizar un desecho industrial. El siguiente paso de la comunidad científica será evaluar su eficacia en pruebas de larga distancia, como el maratón, y su capacidad para mitigar la inflamación muscular post-ejercicio.



