El auge imparable del consumo de aceite de oliva en Estados Unidos
El consumo de aceite de oliva en Estados Unidos ha experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas, transformando radicalmente el panorama del mercado global. Lo que alguna vez fue un producto exclusivo de la dieta mediterránea, ahora se ha convertido en un elemento básico en los hogares estadounidenses, impulsado por una creciente conciencia sobre sus beneficios para la salud y su versatilidad culinaria.
Estados Unidos: segundo mayor consumidor mundial
Con casi 400.000 toneladas consumidas anualmente, Estados Unidos se ha consolidado como el segundo mayor consumidor de aceite de oliva a nivel mundial, superando a Italia y acercándose a España. Este hito no solo refleja un cambio en los hábitos alimenticios de los estadounidenses, sino que también señala una transformación profunda en la dinámica del mercado internacional del aceite de oliva.
Factores que impulsan el consumo de aceite de oliva
en Estados Unidos
- Conciencia sobre la salud: La creciente preocupación por la salud y el bienestar ha llevado a los consumidores estadounidenses a buscar alternativas más saludables a las grasas tradicionales. El aceite de oliva, con sus reconocidos beneficios cardiovasculares y antioxidantes, se ha posicionado como una opción preferida. Instituciones de prestigio como la Universidad de Harvard han desempeñado un papel crucial en la promoción del aceite de oliva como parte de una dieta equilibrada.
- Influencia de la gastronomía mediterránea: La popularidad de la cocina mediterránea, conocida por su énfasis en ingredientes frescos y saludables, ha contribuido significativamente al aumento del consumo de aceite de oliva en Estados Unidos. Los chefs y expertos en gastronomía han destacado la versatilidad del aceite de oliva, tanto para cocinar como para aderezar ensaladas y otros platos.
- Aumento de la disponibilidad y la variedad: La creciente oferta de aceites de oliva de diversas procedencias y calidades ha facilitado su acceso a los consumidores estadounidenses. Las cadenas de supermercados y tiendas especializadas ofrecen una amplia gama de opciones, desde aceites de oliva virgen extra de alta gama hasta opciones más económicas para el uso diario.
El papel de España en el mercado estadounidense
España, como principal productor mundial de aceite de oliva, desempeña un papel fundamental en el suministro del mercado estadounidense. Las importaciones españolas representan una parte significativa del consumo total en Estados Unidos, y marcas españolas como Bertolli y Pompeian son líderes en el mercado.
Desafíos y Oportunidades
A pesar del auge del consumo, el mercado de aceite de oliva en Estados Unidos enfrenta desafíos importantes:
- Dependencia de las importaciones: Estados Unidos produce solo una pequeña fracción del aceite de oliva que consume, lo que lo hace altamente dependiente de las importaciones. Esto expone el mercado a las fluctuaciones de precios y a posibles aranceles comerciales.
- Competencia y fraude: La creciente demanda ha atraído a competidores de otros países productores, lo que aumenta la competencia en el mercado. También existe el riesgo de fraude, con la posible adulteración del aceite de oliva con aceites más baratos.
- Cambio climático: La producción de aceite de oliva es muy dependiente de las condiciones climáticas, y el cambio climático ya esta produciendo efectos negativos en la producción. El futuro del consumo de aceite de oliva en Estados Unidos
El futuro del consumo de aceite de oliva en Estados Unidos se presenta prometedor, con un potencial de crecimiento significativo. A medida que los consumidores estadounidenses continúen valorando los beneficios para la salud y la versatilidad culinaria del aceite de oliva, se espera que la demanda siga aumentando.
Para mantener este crecimiento, es fundamental abordar los desafíos existentes, como la dependencia de las importaciones y el riesgo de fraude. Al mismo tiempo, es importante aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado, como la creciente demanda de aceites de oliva de alta calidad y la expansión de la distribución a través de canales de venta en línea.
El sorpasso histórico del aceite de oliva español en EE. UU.
Por primera vez en la historia, el aceite de oliva español ha logrado superar al italiano en el mercado de Estados Unidos, no solo en volumen, sino también en valor. Según datos de 2024, el precio medio del producto español alcanzó los 8,81 euros por kilo, situándose un 2% por encima del precio del aceite italiano. Este cambio rompe con un liderazgo de Italia que se remontaba a finales del siglo XIX.
Hace apenas una década, el aceite de España se vendía hasta un 25% más barato que el italiano. Sin embargo, la estrategia de comercialización y la apuesta por la calidad han revertido esta brecha. En el primer semestre de 2024, España exportó casi 70.000 toneladas, capturando más del 35% de la cuota de mercado estadounidense y logrando una facturación récord de 611 millones de euros.
La tendencia se consolidó en 2025, con un crecimiento del 24% en las exportaciones. El consumidor norteamericano valora cada vez más los atributos saludables del AOVE español, manteniendo una demanda sólida a pesar de los aranceles y el aumento de precios. Gracias a la labor de la Interprofesional del Aceite de Oliva, España se posiciona hoy como el referente global de excelencia, liderando un mercado que consume anualmente más de 430.000 toneladas.
En resumen, el consumo de aceite de oliva en Estados Unidos está transformando el mercado global, y se espera que continúe desempeñando un papel cada vez más importante en la dieta y la cultura culinaria de los estadounidenses.
Aceite de Oliva de Texas: Un Motor de Sostenibilidad Local
En la búsqueda de opciones culinarias responsables, el aceite de oliva de Texas se posiciona como uno de los recursos más sostenibles. La sostenibilidad no es solo una tendencia, sino el equilibrio entre factores económicos, sociales y ambientales que garantiza el bienestar de las generaciones futuras. En este contexto, productores locales como The Texas Hill Country Olive Co. lideran el movimiento hacia una agricultura que protege el ecosistema y fortalece la economía regional.
Comparado con otros aceites vegetales, el de oliva presenta ventajas ecológicas indiscutibles. A diferencia del aceite de palma, vinculado a la deforestación, o el de soja, que depende de pesticidas intensivos, el olivo es un cultivo de bajo impacto. Los olivos poseen raíces profundas que previenen la erosión y mejoran la salud del suelo, además de ser árboles tolerantes a la sequía, lo que reduce drásticamente la necesidad de riego en comparación con otros cultivos industriales.
El Valor de lo Local y el Consumo Consciente
Un pilar fundamental del aceite de oliva de Texas es la reducción de la huella de carbono. Aunque un producto se cultive de forma ecológica, si debe viajar miles de kilómetros para llegar al consumidor, su impacto ambiental aumenta debido al transporte. El AOVE producido localmente elimina la necesidad de grandes cadenas de distribución, apoyando directamente la estabilidad económica de las comunidades tejanas y garantizando un suministro de alimentos fresco y confiable.
Además del transporte, el envasado juega un papel crucial. Mientras que los productos importados suelen requerir materiales plásticos o de aluminio para resistir largos trayectos, el aceite local permite el uso de envases más ecológicos, como el vidrio o materiales reciclados, que son más fáciles de procesar y tienen un menor impacto ambiental. Estas prácticas no solo preservan los recursos naturales, sino que también minimizan los desechos en los vertederos.
Finalmente, la producción de aceite de oliva en Texas fomenta la biodiversidad mediante el uso mínimo de químicos. Estos árboles resisten naturalmente muchas plagas, permitiendo una agricultura más limpia que protege a los polinizadores y la fauna local. Al elegir aceite de oliva de Texas, el consumidor no solo adquiere un «oro líquido» de alta calidad, sino que realiza un compromiso firme con el planeta, fomentando un sistema alimentario que respeta los límites de la naturaleza y promueve la prosperidad local.
El AOVE Revoluciona la Comida Rápida Saludable en Estados Unidos
La cadena estadounidense Sweetgreen, referente en el sector de comida rápida saludable, ha marcado un hito al anunciar la integración del aceite de oliva virgen extra (AOVE) en todo su menú. A partir de octubre, sus más de 200 establecimientos han sustituido otros aceites procesados por este «oro líquido», utilizándolo tanto en sus emblemáticos bowls calientes como en ensaladas y proteínas asadas. Esta decisión refuerza su compromiso fundacional de ofrecer ingredientes locales, de alta calidad y mínimamente procesados.
El cofundador de la compañía, Nicolas Jammet, subraya que reinventar el concepto de «fast food» requiere una cadena de suministro transparente. Para ello, Sweetgreen se ha asociado con proveedores históricos y sostenibles como Bari Olive Oil Company, que opera en California desde 1936 bajo prácticas orgánicas. Además, para fortalecer el comercio regional, la cadena incorporará el Texas Olive Ranch en sus sucursales del mercado de Texas, minimizando así el impacto ambiental del transporte.
Desde el punto de vista nutricional y técnico, la Asociación Norteamericana del Aceite de Oliva (NAOOA) ha aplaudido esta iniciativa. El AOVE no solo mejora el perfil sensorial de los platos, sino que es reconocido científicamente por su capacidad para promover la salud cardíaca gracias a su riqueza en antioxidantes. Además, se destaca como el aceite de cocina más estable frente a las altas temperaturas, superando a las grasas vegetales refinadas habitualmente utilizadas en la industria.
Sweetgreen no está sola en esta transición; se une a otras cadenas innovadoras como Elevation Burger y Springbone Kitchen, que ya priorizan la salud y el sabor sobre el simple beneficio económico. Este movimiento sugiere un cambio de paradigma en la industria de la restauración estadounidense, donde la innovación culinaria ahora camina de la mano con la sostenibilidad y el bienestar del consumidor.
En conclusión, la apuesta por el AOVE en las grandes cadenas representa un paso audaz hacia un futuro donde la comida rápida no sea sinónimo de ultraprocesados, sino de nutrición de calidad accesible para todos. Al elegir proveedores comprometidos con la agricultura responsable, Sweetgreen no solo eleva el estándar de su menú, sino que inspira a todo el sector a evolucionar hacia prácticas más saludables y satisfactorias.



