Aceite de oliva frente al Parkinson

aceite de oliva virgen extra frente al Parkinson

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Aceite de oliva frente al Parkinson, ¿Como actúa?

La bioactividad de los compuestos fenólicos del aceite de oliva (en particular el aceite de oliva virgen extra) ha sido objeto de interés en relación con la neuroprotección. Efectivamente, el aceite de oliva es rico en compuestos fenólicos, particularmente hidroxitirosol, tirosol y oleuropeína, que exhiben potentes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Se ha sugerido que estas propiedades confieren efectos neuroprotectores en diversos modelos experimentales de enfermedades neurodegenerativas.

En este sentido, los compuestos fenólicos del aceite de oliva pueden neutralizar especies reactivas de oxígeno (ROS) y reducir el estrés oxidativo, implicado en la patogénesis de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer.

Además, los fenoles del aceite de oliva poseen propiedades antiinflamatorias, que pueden modular vías inflamatorias en el cerebro. La neuroinflamación crónica está asociada con la progresión de enfermedades neurodegenerativas, y reducir la inflamación puede ayudar a frenar la progresión de la enfermedad.

De hecho, algunos compuestos fenólicos del aceite de oliva han demostrado aumentar las enzimas antioxidantes endógenas y otros mecanismos de defensa celular, lo que puede proteger a las neuronas del daño, y modular diversas vías de señalización involucradas en la supervivencia celular, la apoptosis y la plasticidad neuronal, importantes para mantener la salud y función neuronal.

Si bien los estudios in vitro y en animales han proporcionado evidencia prometedora sobre los efectos neuroprotectores de los fenoles del aceite de oliva, se necesita más investigación para comprender completamente sus mecanismos de acción y su relevancia clínica potencial en humanos. En este sentido, estudios epidemiológicos han sugerido que una dieta mediterránea, rica en aceite de oliva y otros alimentos de origen vegetal, puede estar asociada con un menor riesgo de enfermedades neurodegenerativas.

Sin embargo, se necesitan ensayos controlados aleatorizados para determinar si los fenoles del aceite de oliva contribuyen específicamente a estos beneficios observados y si podrían usarse como agentes terapéuticos para la neuroprotección.

Resumen de las investigaciones

Las investigaciones más recientes (2024-2026) han consolidado al Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) no solo como un alimento cardiosaludable, sino como un potente agente neuroprotector en la lucha contra la enfermedad de Parkinson.

El papel clave de los polifenoles: Oleocantal y Oleuropeína

Los estudios actuales se centran en compuestos fenólicos específicos. El oleocantal ha demostrado una capacidad excepcional para inhibir la agregación de la alfa-sinucleína, la proteína cuyo plegamiento incorrecto forma los «cuerpos de Lewy», responsables de la muerte de las neuronas dopaminérgicas. Investigaciones recientes indican que estos polifenoles actúan como «chaperonas químicas», estabilizando las proteínas y facilitando su eliminación antes de que resulten tóxicas para el cerebro.

Reducción del estrés oxidativo y neuroinflamación

El Parkinson está íntimamente ligado a la inflamación crónica del tejido cerebral. Los últimos resultados de ensayos clínicos sugieren que el consumo regular de AOVE reduce los niveles de citoquinas proinflamatorias. Además, el aceite de oliva mejora la función de las mitocondrias (las centrales energéticas de las células), que suelen estar dañadas en los pacientes con Parkinson, reduciendo así el estrés oxidativo que acelera la progresión de la enfermedad.

El eje intestino-cerebro

Una de las líneas de investigación más innovadoras en 2025 es el impacto del aceite de oliva en la microbiota intestinal. Se ha descubierto que el Parkinson podría comenzar en el sistema digestivo. El AOVE favorece el crecimiento de bacterias beneficiosas que producen ácidos grasos de cadena corta, los cuales tienen efectos antiinflamatorios que viajan a través del nervio vago hasta el cerebro, protegiendo la integridad de la barrera hematoencefálica.

Resultados en la función motora

Aunque aún se requieren estudios a más largo plazo, los resultados preliminares en grupos que siguen una Dieta Mediterránea enriquecida con AOVE muestran una progresión más lenta de los síntomas motores (temblores y rigidez) en comparación con grupos de control. Se observa también una mejora en funciones no motoras, como el estreñimiento crónico y la calidad del sueño, que suelen preceder a los síntomas graves del Parkinson.

Conclusión

La evidencia actual sugiere que el AOVE actúa en múltiples frentes: previene el daño celular, limpia proteínas tóxicas y mejora el entorno intestinal. Para obtener estos beneficios, los investigadores insisten en que el aceite debe ser «Virgen Extra» y recolectado tempranamente, ya que es el que conserva la mayor concentración de estas moléculas medicinales.

 

Nota importante: aceitedelcampo.com promueve el consumo del aceite de oliva virgen extra por sus cualidades culinarias y beneficios para la salud. No obstante, no debe sustituirse ningún medicamento o tratamiento actual sin la orientación de un profesional de la salud.

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