El patrimonio genético de la persona más longeva de Cataluña, estudiado a una hora de Perpiñán
Los genes de la persona más anciana del mundo estarían almacenados y estudiados en un centro de investigación a una hora de Perpiñán. Desde el fallecimiento de la decana de la humanidad francesa, Lucile Randon, el 17 de enero de 2023 a la edad de 118 años (y 340 días), la persona más longeva del mundo es catalana. A pocos kilómetros de Barcelona, en Badalona (Cataluña), un equipo de investigadores estudia su ADN para intentar desentrañar los misterios de su longevidad.
Nacida el 4 de marzo de 1907 en San Francisco, María Branya, de origen américo-catalán, celebró sus 117 años este año en Olot, en el norte de Cataluña, donde reside en una casa de retiro. Su patrimonio genético se ha convertido en el centro de todas sus investigaciones para descubrir los secretos de la longevidad.
Una mina de oro
Verdadera mina de oro, sus genes son de gran interés para un equipo de especialistas en envejecimiento, basado en el Instituto Josep Carreras, cerca de Barcelona (España). Además, la Super abuela catalana, también estrella en las redes sociales, tiene una salud excepcional para su edad, según los expertos. Hemos descubierto que sus células se sienten más jóvenes. Ella tiene 117 años, pero sus células creen que tienen entre 102 y 104, detallaron.
Ni alcohol ni tabaco
Para alcanzar una edad tan avanzada y con buena salud, la decana tiene un ADN robusto. Muchos de sus familiares vivieron más de 90 años, destacó Manel Esteller, director del centro de investigaciones de Badalona. Tiene una ventaja gracias a sus genes. Pero sus células no son las únicas garantes de su longevidad: su estilo de vida también ha favorecido su longevidad. No tiene adicciones tóxicas como el tabaco o el alcohol, y realiza actividad física moderada. Esto la ha ayudado a tener una buena química del ADN.
Yogur y aceite de oliva
«Su hábito de comer yogur todos los días podría haber ralentizado el proceso de envejecimiento», señalaron los investigadores. ¿Los productos lácteos, el secreto de una vida larga? Para los expertos, uno de los grandes secretos de la longevidad está relacionado con las bacterias presentes en los intestinos.
El microbiota intestinal influye en el envejecimiento, recordaron. Los expertos están convencidos, pese a las polémicas sobre el consumo de productos lácteos, acusados de favorecer la diabetes o de ser una de las causas más frecuentes y fuertes de alergias. Además, las estimaciones de la sociedad gastrointestinal Badgut sitúan la tasa mundial de intolerancia a la lactosa en aproximadamente el 65%.
¿Pronto pastillas para simular la actividad deportiva?
También podría ser que su dieta mediterránea, rica en aceite de oliva y verduras, haya contribuido a su longevidad, al igual que su estilo de vida moderadamente activo. De hecho, los expertos están convencidos de que las investigaciones sobre el envejecimiento permitirán desarrollar nuevos medicamentos, como pastillas que simulen los efectos del deporte cuando ya no sea posible hacer ejercicio. Según los investigadores, pronto podrían surgir moléculas para prevenir enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como las enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas e incluso el cáncer.
Retener la respiración más de veinte minutos
Estos tratamientos antienvejecimiento podrían ver la luz en breve. En Estados Unidos, actualmente se está probando un primer remedio antienvejecimiento en perros. Más cerca de nosotros, en Valencia (España), se están llevando a cabo investigaciones sobre extraños rata-topos. Estos curiosos animales sin pelo tendrían la peculiaridad de poder retener la respiración durante 20 minutos. Además, serían invulnerables al cáncer. Aunque no es eterno, este mamífero poseería el secreto de la vida eterna, según los expertos. La juventud eterna podría no ser pronto un tema de ciencia ficción.
La longevidad de las abuelas Italianas
El concepto de «nonnamaxxing» analiza cómo los hábitos tradicionales de las mujeres mayores en Italia ofrecen lecciones valiosas para mejorar el bienestar moderno, destacando que la longevidad de las abuelas italianas no es fruto del azar, sino de un estilo de vida profundamente arraigado en la comunidad y la sencillez.
El núcleo de este fenómeno reside en una alimentación basada en ingredientes frescos, locales y de temporada, donde el aceite de oliva, las legumbres y los vegetales son protagonistas, evitando los procesados.
Sin embargo, más allá de la dieta, el secreto tras la longevidad de las abuelas italianas se encuentra en el movimiento constante pero de baja intensidad, como caminar para hacer recados o trabajar en el huerto, integrado de forma natural en su rutina diaria sin necesidad de gimnasios.
A esto se suma un factor determinante: la conexión social y el sentido de propósito dentro de la familia y el vecindario, lo que reduce drásticamente el estrés y la soledad. Al priorizar el descanso de calidad y mantener vínculos afectivos sólidos, estas mujeres demuestran que vivir más años con vitalidad depende de un equilibrio entre una nutrición honesta, una vida activa y, sobre todo, una pertenencia emocional que protege tanto la salud física como la mental.
Receta de la sopa de la longevidad de las abuelas italianas
La famosa sopa de la familia Melis, conocida como la receta de la longevidad, ha captado la atención mundial por ser el plato diario de los hermanos más longevos de la historia en Cerdeña. Este minestrone tradicional se basa en ingredientes naturales y económicos que proporcionan una densidad nutricional excepcional, clave para alcanzar los cien años de vida.
La base de esta receta de la longevidad incluye legumbres como garbanzos y judías pintas, combinadas con hortalizas frescas de temporada como hinojo, apio, cebollas y patatas. El toque final lo aporta un chorrito de aceite de oliva virgen extra y una pequeña cantidad de pasta o cebada, creando una comida equilibrada y saciante.
Al ser rica en fibra, proteínas vegetales y antioxidantes, esta preparación no solo mejora la digestión y la salud cardiovascular, sino que demuestra que una alimentación sencilla y cercana a la tierra es fundamental para prevenir enfermedades.
Cocinar esta receta de la longevidad de manera lenta permite que los sabores se integren, ofreciendo un ejemplo perfecto de cómo los hábitos cotidianos en las Zonas Azules pueden replicarse en cualquier hogar para fomentar una vida más larga, saludable y llena de vitalidad de forma natural.
Ingredientes:
- ½ taza de habas secas peladas
- ½ taza de frijoles rojos secos
- ⅓ taza de garbanzos secos
- Siete cucharadas de aceite de oliva
- Una cebolla picada
- Dos zanahorias picadas
- Dos tallos de apio picados
- Dos cucharaditas de ajo picado
- Una lata de tomates
- Tres papas cortadas en cubos
- 1 ½ tazas de hinojo picado
- ¼ taza de perejil de hoja plana picado
- Albahaca fresca picada
- ⅔ taza de fregula
- ½ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de pimienta negra
- ¼ taza de queso pecorino romano rallado
Preparación
- Remoja las habas, las judías rojas y los garbanzos en un recipiente grande con agua durante al menos ocho horas antes de escurrirlos y enjuagarlos.
- Calienta tres cucharadas de aceite de oliva en una olla grande. Agrega la cebolla, las zanahorias y el apio, revolviendo con frecuencia, y cocina durante cinco minutos.
- Agrega el ajo y cocina durante 20 minutos. Luego, añade los tomates, las papas, el hinojo, el perejil, la albahaca y los garbanzos. Agrega suficiente agua para que todo quede cubierto por unos 2.5 cm.
- Sube el fuego y deja que hierva. Luego, reduce el fuego y cocina a fuego lento, sin tapar, hasta que los garbanzos estén tiernos.
- Deja cocer a fuego lento, sin tapar, hasta que la pasta esté tierna, unos 10 minutos.
- Vierte una cucharada de aceite de oliva en cada plato, reparte la sopa y espolvorea con una cucharada de queso rallado.
Se pueden añadir otras verduras frescas, como repollo, coliflor, brócoli e incluso calabacín.
Y disfruta de nuestra receta de la longevidad!


