Según un estudio estadounidense realizado en una muestra de 92.000 individuos, el consumo diario de más de 7 gramos (lo que equivale a aproximadamente media cucharada) de aceite de oliva está relacionado con una reducción del riesgo de mortalidad debido a enfermedades cardiovasculares, cánceres, enfermedades neurodegenerativas y afecciones respiratorias.