El aceite de oliva virgen extra potencia el rendimiento físico al optimizar la eficiencia metabólica y el uso de las grasas como fuente de energía. Su alto contenido en ácido oleico favorece la recuperación muscular tras el ejercicio intenso, mientras que el oleocanthal reduce la inflamación y el dolor articular. Además, sus antioxidantes combaten el estrés oxidativo generado por el esfuerzo, protegiendo las células y mejorando la resistencia y vitalidad del deportista.