El aceite de oliva virgen extra beneficia la salud renal gracias a sus potentes antioxidantes y al ácido oleico, que reducen la inflamación sistémica y el estrés oxidativo en los riñones. Su consumo ayuda a controlar la hipertensión y la diabetes, principales causas de la insuficiencia renal crónica. Además, sus compuestos fenólicos protegen la función de filtrado del glomérulo, previniendo el daño celular y mejorando la salud vascular dentro del sistema urinario.