España es el líder indiscutible a nivel mundial, produciendo casi la mitad del aceite de oliva del planeta. Su diversidad es única, con más de doscientas variedades de aceituna como la Picual, Hojiblanca y Arbequina. Desde los vastos olivares de Jaén hasta las producciones boutique de otras regiones, el país ofrece desde aceites intensos y picantes hasta perfiles dulces y frutados, siempre bajo los más estrictos estándares de calidad y sostenibilidad.