España lidera la producción mundial, seguida por Italia, Grecia, Túnez y Marruecos, quienes concentran el grueso del mercado. En cuanto al consumo, España e Italia también encabezan la lista, integrando el aceite en su dieta diaria. Sin embargo, mercados como Estados Unidos, Francia y Alemania muestran un crecimiento sostenido, valorando cada vez más sus beneficios saludables y gastronómicos, lo que diversifica la demanda global de este preciado oro líquido.