Los mejores AOVE de Túnez
Túnez ha reafirmado su posición como una potencia emergente de alta calidad en el sector oleícola internacional tras la celebración del Concurso Nacional de los Mejores Aceites de Oliva Virgen Extra 2026. Organizado por la Oficina Nacional del Aceite (ONH), este certamen ha premiado a 36 aceites excepcionales, consolidando la reputación de las variedades autóctonas tunecinas, especialmente la Chemlali y la Chetoui, en los mercados globales de alta gama.
El palmarés de 2026 destaca por una profesionalización sin precedentes en la extracción y recolección temprana. Los mejores AOVE de Túnez se han clasificado en tres categorías principales según la intensidad de su frutado:
Categoría de Frutado Intenso
Los ganadores en esta sección representan la máxima expresión del carácter tunecino. La variedad Chetoui, predominante en el norte del país, ha dominado esta categoría gracias a sus notas herbáceas, toques de alcachofa y un equilibrio perfecto entre amargor y picante. Estos aceites son valorados internacionalmente por su altísima concentración de polifenoles, lo que los convierte en potentes aliados de la salud cardiovascular.
Categoría de Frutado Medio
En este segmento, el equilibrio es la nota dominante. Los aceites premiados provienen mayoritariamente del centro de Túnez, donde la combinación de microclimas permite obtener perfiles sensoriales más armoniosos, con notas de almendra verde y frutas frescas. Estos AOVE son ideales para el consumo en crudo y para la exportación a mercados europeos que buscan versatilidad sin renunciar a la intensidad.
Categoría de Frutado Maduro (Dulce)
La variedad Chemlali, característica del sur y de la región de Sfax, ha brillado en esta categoría. Se trata de aceites más suaves, con una entrada en boca dulce y recuerdos a frutos secos y manzana. Son los favoritos para paladares que prefieren una experiencia menos agresiva pero rica en matices aromáticos.
El jurado, compuesto por expertos catadores internacionales, ha subrayado que la cosecha 2025-2026 destaca por una pureza química excepcional, con niveles de acidez mínimos y una ausencia total de defectos organolépticos. Este reconocimiento nacional sirve como antesala para la participación de Túnez en competiciones internacionales de prestigio como el NYIOOC o el Mario Solinas, donde los productores de aceite de oliva tunecino aspiran a superar sus propios récords de medallas de oro, impulsando así el valor de exportación del producto nacional.



