El aceite de oliva virgen extra fortalece el sistema inmunológico gracias a sus polifenoles y vitamina E, que protegen a las células del daño oxidativo. Sus compuestos bioactivos aumentan la actividad de los glóbulos blancos y las células Natural Killer, mejorando la respuesta ante virus y bacterias. Además, su potente acción antiinflamatoria ayuda a regular las defensas, previniendo reacciones autoinmunes y manteniendo un equilibrio biológico esencial para resistir infecciones y enfermedades.