La Dieta Mediterránea es el máximo exponente de alimentación saludable con AOVE. Este modelo, junto a variantes modernas como la Dieta MIND (enfocada en la salud cerebral) y la Dieta DASH (diseñada contra la hipertensión), prioriza el consumo diario de grasas monoinsaturadas, antioxidantes y polifenoles provenientes del AOVE. Sus principales beneficios se concentran en la extraordinaria protección de la salud cardiovascular, reduciendo drásticamente el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares al regular los niveles de colesterol LDL. Asimismo, su potente acción antiinflamatoria combate el estrés oxidativo celular, lo que ayuda a prevenir el deterioro cognitivo, mejora la sensibilidad a la insulina y favorece el control del peso corporal. En definitiva, integrar el AOVE como grasa de referencia en estos patrones alimentarios constituye una de las herramientas más sólidas y científicamente avaladas para promover la longevidad y el bienestar integral.