El aceite de oliva, alimento natural contra el cáncer
Ya en el siglo XVI, el clásico «Compendio de Materia Médica» de la medicina china compilado por Li Shizhen, un científico médico de la dinastía Ming, ya apuntaba que las aceitunas «producen fluidos corporales, apagan la polidipsia, tratan los dolores de garganta y puede aliviar todos los venenos resultantes de comer pescado y cangrejos».
El cáncer es una de las principales causas de muerte, y la edad de contraer la enfermedad va disminuyendo año tras año, pero la comunidad médica aún no ha encontrado un método de tratamiento eficaz. Los estudios muestran que el aceite de oliva no previene las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares y la oxidación, sino que también contiene un compuesto especial que puede hacer que las células cancerosas mueran rápidamente sin dañar las células normales. El último estudio de Harvard también confirma que las personas que consumen más de 7 gramos de aceite de oliva al día presentan un riesgo de muerte significativamente menor.
Un estudio publicado en la revista «Molecular and Cellular Oncology«por la Facultad de Ciencias Ambientales y Biológicas de la Universidad de Rutgers y el Hunter College de la Universidad de la Ciudad de Nueva York señaló que un componente del aceite de oliva, el Oleocantal, puede hacer que las células cancerosas mueran en 1 hora.
Paul Breslin, uno de los autores del estudio, nutricionista estadounidense, explicó cómo funciona el mecanismo. El Oleocantal puede perforar los lisosomas en las células cancerosas,y cuando las enzimas de los lisosomas se liberan, descomponen el material orgánico necesario para la vida, lo que hace que las células cancerosas mueran por falta de nutrientes. Este fenómeno ocurre en varios tipos de células cancerosas.
El equipo también descubrió que el Oleocanthal no dañaba las células sanas, sino que simplemente las ponía en estado latente y las reactivaba después de unas 24 horas sin efectos negativos. Breslin explicó que el tratamiento actual del cáncer todavía se basa en medios tradicionales como la radioterapia, la quimioterapia y los medicamentos terapéuticos dirigidos. Por ello, consumir suficiente aceite de oliva brindar otra alternativa para un tratamiento eficaz contra el cáncer.
Resultados
Además, otro estudio reciente de la Universidad de Harvard también confirmó hallazgos similares. En comparación con las personas que nunca consumieron aceite de oliva, las personas que consumieron más de 7 gramos de aceite de oliva por día presentaban riesgos sensiblemente inferiores:
- 19% menor de muerte por enfermedad cardiovascular
- 17% menor de muerte por cáncer
- 17% menor de muerte neurológica
- 29% menor de muerte por enfermedades degenerativas
- 18% menor de riesgo de muerte respiratoria
Aceite de oliva contra el cáncer de mama
Un estudio reciente publicado en el Olive Oil Times sugiere que el aceite de oliva podría desempeñar un papel importante en la reducción del riesgo de cáncer de mama. La investigación, que analizó la dieta y la salud de miles de mujeres, encontró una conexión entre el consumo regular de aceite de oliva y una menor incidencia de esta enfermedad.
Los hallazgos indican que los compuestos bioactivos presentes en el aceite de oliva, como los polifenoles y los ácidos grasos monoinsaturados, podrían ser los responsables de estos efectos protectores. Se cree que estos componentes tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a combatir el daño celular y a prevenir el crecimiento de células cancerosas.
Aunque los resultados son prometedores, los investigadores enfatizan que se necesita más investigación para confirmar estos hallazgos y comprender completamente los mecanismos involucrados. Sin embargo, este estudio añade evidencia a la creciente lista de beneficios para la salud asociados con el consumo de aceite de oliva, destacando su potencial como un aliado en la prevención del cáncer de mama. Incluir aceite de oliva virgen extra en la dieta diaria podría ser una estrategia simple y deliciosa para mejorar la salud general.
Cambio de dietas
Sustituir la mantequilla por el aceite de oliva también puede reducir el riesgo de muerte prematura por todas las causas hasta en un 34%. De hecho, los datos muestran que reemplazar las grasas animales con aceites vegetales insaturados como el aceite de oliva para el consumo diario es mejor para la salud (resultados publicados en el «Journal of the American College of Cardiology«). En este sentido, la Dieta Mediterránea es el patrón dietético saludable más conocido por los nutricionistas en la actualidad.
La evidencia científica vincula el consumo de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) con una reducción drástica del riesgo de cáncer de mama. Este alimento clave de la dieta mediterránea actúa como un escudo protector gracias a su composición única.
Evidencia del estudio PREDIMED
El ensayo PREDIMED, con más von 4.000 mujeres, reveló que aquellas que suplementaron su dieta con AOVE redujeron hasta en un 70 % el riesgo de cáncer de mama invasivo frente a dietas bajas en grasas. Este hallazgo confirma que el AOVE es más efectivo cuando es la grasa principal de la alimentación diaria.
Mecanismos biológicos de protección
El Dr. Eduardo Escrich y otros investigadores señalan que la protección reside en:
- Ácido Oleico: Grasa monoinsaturada que mejora la salud celular.
- Compuestos Bioactivos: Polifenoles como el hidroxitirosol y la oleuropeína, que inhiben la proliferación de tumores y poseen efectos antioxidantes.
Estos compuestos interactúan con los receptores de estrógeno, siendo especialmente relevantes en la prevención de tumores difíciles de tratar.
Dosis recomendada y calidad
La protección es mayor con el consumo de al menos dos o tres cucharadas soperas diarias de AOVE. Es vital elegir la categoría Virgen Extra, ya que contiene niveles significativamente más altos de lignanos y polifenoles, capaces de bloquear la acción estrogénica nociva. En conclusión, el AOVE es un componente esencial para la salud mamaria por su capacidad antiinflamatoria y su acción directa contra las células tumorales.
Lípidos y salud: Ácido oleico frente a ácido palmítico
Investigaciones recientes de la Universidad de Hong Kong y la Universidad de Sevilla han profundizado en cómo los ácidos grasos dietéticos modulan directamente el inmunometabolismo y la protección celular. El estudio se centra en la comparación entre el ácido oleico (predominante en el aceite de oliva) y el ácido palmítico (saturado, común en ultraprocesados).
Potenciación de la inmunovigilancia tumoral
El ácido oleico ha demostrado una capacidad única para fortalecer los linfocitos T gamma delta ($\gamma\delta$-T), células críticas en la respuesta antitumoral. Su exposición genera:
- Estabilidad mitocondrial: Mayor eficiencia energética en las células inmunes.
- Capacidad citotóxica: Mejora la lisis (destrucción) de células cancerígenas.
- Efecto preventivo: Actúa como coadyuvante en terapias oncológicas.
Disfunción metabólica por ácido palmítico
Por el contrario, el ácido palmítico es perjudicial para la homeostasis inmunológica. Su consumo provoca un deterioro metabólico progresivo, induciendo la apoptosis (muerte celular) de los linfocitos y aumentando la inflamación del microambiente tumoral, lo que facilita la proliferación de neoplasias.
Impacto en la salud cerebral y celular
Más allá del cáncer, el ácido oleico es un componente esencial de las vainas de mielina y las membranas celulares. Su presencia es vital para:
- Prevención neurodegenerativa: Reduce el riesgo de Alzheimer y trastornos depresivos.
- Propiedades antiinflamatorias: Mediante derivados como la oleoiletanolamida, que ayuda a combatir la obesidad.
- Salud cardiovascular: Regula enzimas antioxidantes y reduce el colesterol LDL.
En conclusión, la calidad de la ingesta lipídica es un factor determinante. El ácido oleico se consolida como un nutracéutico integral que no solo protege el corazón, sino que es un pilar fundamental para el sistema inmunitario y el cerebro.
AOVE e Hidroxitirosol: Epigenética contra el cáncer de colon
Investigaciones conjuntas de IMDEA Alimentación y el instituto IBIMA BIONAND han revelado cómo el hidroxitirosol (HT), un polifenol presente en el aceite de oliva virgen extra, actúa sobre el epigenoma de las células de cáncer colorrectal. Este compuesto tiene la capacidad de regular la metilación del ADN, alterando la expresión de genes específicos como el EDNRA, lo que abre nuevas vías para la prevención y tratamiento de esta patología.
El riesgo de los aceites de semillas
Frente a los beneficios del AOVE, estudios recientes vinculan la sobreingesta de aceites de semillas (girasol, maíz, colza) con un aumento del cáncer colorrectal, especialmente en jóvenes. El mecanismo detectado incluye:
- Lípidos bioactivos: Subproductos de estos aceites que promueven la inflamación crónica en el colon.
- Deterioro inmunológico: Comprometen la capacidad del organismo para detectar y destruir células tumorales.
- Recomendación: Priorizar grasas ricas en omega-3 y ácido oleico para mitigar riesgos oncológicos.
Hidroxitirosol: El antioxidante de máxima biodisponibilidad
El hidroxitirosol destaca por una biodisponibilidad del 99%, lo que permite su integración casi total en el organismo tras el consumo. Sus funciones principales incluyen:
- Efecto sinérgico: Potencia la acción del ácido oleico y otros polifenoles del AOVE.
- Capacidad antiinflamatoria: Inhibe moléculas proinflamatorias, frenando la inflamación crónica que precede a enfermedades graves.
- Salud cardiovascular: Mejora la función endotelial y promueve la vasodilatación, reduciendo el riesgo de accidentes cardiacos.
Hacia un etiquetado transparente
Dada su relevancia para la salud, el análisis del perfil fenólico es cada vez más vital. Aunque pocos productores indican el contenido exacto de fenoles y polifenoles en sus etiquetas, la capacidad del hidroxitirosol para neutralizar radicales libres y modular el estrés oxidativo lo posiciona como un ingrediente terapéutico indispensable en la dieta mediterránea.
En conclusión, mientras los aceites refinados de semillas pueden actuar como promotores de la inflamación, el AOVE y su alto contenido en hidroxitirosol ofrecen una protección molecular activa, protegiendo nuestro ADN y optimizando la salud vascular y celular.



