Aceites de olivaSe estima la antigüedad a más de 12000 años antes de Cristo. Su origen probablemente se encuentra en el norte de África. Allí se han encontrado restos de hojas de olivo, datadas de más de 5000 años AC. También se considera la posibilidad que el origen del aceites de oliva se sitúe en Siria y Palestina. De hecho se ha hallado resto de huesos de oliva en asentamientos del Paleolítico Superior (35000 a 8000 años AC). A pesar de estas discusiones lo que parece claro es que el olivo es reconocido como el árbol más antiguo de la humanidad.

Producción mundial de aceites de oliva

España produce más del 50% de los aceites de oliva mundial, estimado en unas 3 millones de toneladas. Seguidos de lejos, aparecen el resto de países de la cuenca mediterránea con tradición en la producción y consumo de aceites de oliva: Italia, Grecia Turquía, Siria y Marruecos.

En España, más del 80% de la producción nacional de aceites de oliva proviene de Andalucía, seguida en este orden por Castilla-La-Mancha, Extremadura, Cataluña y Comunidad Valenciana.

Principales consumidores

El mayor consumo por persona y año lo lidera Grecia con unos 24 litros, duplicando prácticamente las cifras de Italia y España, que rondan los 13 litros por persona y año.

Retos actuales en España

A nivel internacional está claro que España debe realizar un notable esfuerzo en sus exportaciones. El ejemplo de Italia es muy llamativo. A pesar de producir la cuarta parte que España lidera el mercado internacional de las exportaciones. En Estados Unidos por ejemplo acapara el 75% del mercado. Incluso se da la paradoja de comprar a España aceites de oliva a granel, para envasarlo con marcas italiana y venderlo mundialmente (incluido en España). Por ello España debe mejorar su imagen internacional, y hacer valer su fortaleza en la producción y la innegable calidad de sus aceites de oliva, evitando prácticas poco beneficiosas como comprar aceite a muy bajo precio a otros países como Marruecos o Túnez, mezclarlos con pequeñas cantidades de nuestro aceite de oliva virgen y aceite de oliva virgen extra, para poder de ese modo ofrecer en las grandes superficies precios “imposibles”, etiquetando fraudulentamente sus botellas y garrafas.
En este sentido, cada vez más, se están poniendo controles gubernamentales de calidad e imponiendo multas a los que realizan tales prácticas.
El consumidor Español debe también mejorar su conocimiento del aceite de oliva, el cual, paradójicamente, es bajo o inexistente. Todos consumimos aceite de oliva pero pocos saben las diferencias entre las diferentes denominaciones, aceite de oliva, aceite de oliva virgen y aceite de oliva virgen extra, pensando que todos son “iguales” y buscando el mejor precio en las grandes superficies.