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Lata

El uso de la lata para envasar aceite de oliva es magnífico. La lata es completamente opaca, por lo que el aceite está totalmente protegido frente a la oxidación lumínica. Recordemos que la luz daña seriamente al aceite de oliva porque inicia procesos de oxidación, y en particular provoca la volatilización de los preciosos antioxidantes, vitamina E y polifenoles.

La Lata para proteger los polifenoles

Estos microelementos son los responsables del picante y amargor del aceite. Enlatar el aceite de oliva lo protege también del calor. El metal es mejor aislante que el plástico o el cristal.

El calor daña también al aceite de oliva, y en particular a su ácido oleico, pudiendo hacer subir su grado de acidez (la acidez mide el proceso de degradación del ácido oleico, cuanto más alta peor está el aceite).

Lo malo de usar latas para envasar aceites es que pesan! por lo que encarece su transporte. También su coste es obviamente mayor que el de una garrafa o una botella. Su manejo en la cocina es algo engorroso, por lo que se aconseja traspasar a aceiteras de cristal únicamente el aceite que vamos a utilizar durante la semana, teniendo cuidado de cerrar perfectamente la lata para que no entre más aire del inevitable.

Recordemos también que el oxígeno es un gran enemigo del aceite de oliva. Inicia procesos de oxidación que afectan tanto a la acidez del aceite como a su contenido en vitaminas y polifenoles.

Fraudes en el aceite de oliva en lata

Por último, y es vergonzoso escribir sobre esto, la lata oculta su contenido, y hecha la ley hecha la trampa! aparecen los desaprensivos que aprovechan la «opacidad» de la lata para meter dentro de las latas mezclas de aceites de oliva de peor calidad, o incluso aceites de palma, coco o girasol.